Que bendición es tener amigos de verdad. Aquellos que ven más allá de tus defectos para convertirlos en pinceladas que culminan tu persona en un lienzo hermosamente imperfecto. Aquellos que te cuidan, te conocen y te riñen. Qué seríamos sin amigos de verdad. Qué sería sin todas esas personas, que no son muchas pero llenan mi mundo, haciéndome entender que no estoy sola, que importo, que formo parte.
Cuántas veces me habré sumergido en un victimismo insensato que me envenena con pensamientos estupídos de soledad fingida. Cuántas veces habré echado culpas a otros por no ser capaz de estar conmigo misma, por pensar que si yo no me aguanto nadie me aguantará.
Es todo falso. Soy, y al ser, tengo... tengo mil sonrisas que me serenan el alma y me resguardan de mis miedos. Tengo mil palabras sinceras de aprobación y admiración, de amor. Tengo mil gestos que me enseñan a caminar con fuerza, haciéndome entender que aunque esté sola mis pilares son sólidos. Mis pilares son ellos, son ustedes, son mis amigos de verdad.
Feliz mi cumple. Gracias